¡Cuán grande es la responsabilidad depositada sobre los discípulos de Cristo! ¡Cuán imperativo el deber de reflejar la luz del cielo sobre un mundo envuelto en tinieblas! Cuanto más cerrada sea la oscuridad circundante, tanto más potente debiera ser la luz de la fe y el ejemplo cristianos. Dios Nos Cuida Pág.185.
sábado, 27 de febrero de 2021
29. VICTORIA PASO A PASO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
28. CRECIMIENTO CONTINUO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
viernes, 26 de febrero de 2021
27. SANTIFICADOS, MAS NO SIN PECADO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
jueves, 25 de febrero de 2021
26. LIBRE DE LA MALDIClÓN DEL PECADO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
miércoles, 24 de febrero de 2021
25. COOPERAR CON EL ESPÍRITU. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor. (Filipenses 2: 12).
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Cor. 5: 17). Nada, a no ser el poder divino, puede regenerar el corazón humano e infundir al creyente el amor de Cristo a fin de que lo manifieste a otros por los cuales él también murió. El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Cuando Dios convierte a una persona le da nuevas inclinaciones por las cosas morales, y nuevas y poderosas motivaciones para que pueda apreciar lo mismo que Dios ama. Su vida queda asegurada por la dorada cadena de las inmutables promesas de Cristo. El amor, el regocijo, la paz y una gratitud inexpresable llenarán el ser entero; la expresión del que recibe estas bendiciones será: "Tu benignidad me ha engrandecido" (Sal. 18: 35).
Sin embargo, los que sin esfuerzo alguno de su parte esperan ver un cambio mágico en su carácter, sufrirán un chasco. Los que acuden a Cristo, mientras lo contemplen, no tienen razones para temer, ni tampoco motivos para poner en duda su capacidad de salvar hasta lo sumo. Constantemente deberíamos desconfiar de nuestra vieja naturaleza, que puede reconquistar la supremacía, si el enemigo logra hacernos caer en alguna trampa inventada para que volvamos a ser cautivos suyos. Debemos obrar nuestra propia salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en nosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad. Con nuestro poder limitado tenemos que llegar a ser tan santos en nuestra esfera como Dios lo es en la suya.
Según nuestras capacidades, debemos dar a conocer la verdad, el amor y la excelencia del carácter divino. Así como la cera recibe la impresión del sello, el creyente debe registrar la impronta del Espíritu de Dios para retener la imagen de Cristo. Diariamente debemos crecer en amor espiritual. En nuestros esfuerzos por copiar el Modelo divino podremos tener fracasos frecuentes, y quizá muchas veces tengamos que inclinarnos para llorar a los pies de Cristo a causa de nuestros negligencias y errores. Pero no debemos desanimarnos; necesitamos orar con mayor fervor, creer más, y volver a probar en forma más resuelta con el propósito de poder crecer a la semejanza de nuestro Señor.- Signs of the Times, 26 de diciembre de 1892. 67
martes, 23 de febrero de 2021
24. HECHOS A SU IMAGEN. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. (2 Corintios 3: 18).
En su glorificada humanidad Jesús ascendió al cielo para interceder en favor de los agobiados por el pecado y por los que padecen luchas interiores. "Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia" (Heb. 4: 15, 16).
Continuamente deberíamos estar mirando a Jesús, el Autor y el Consumador de la fe. Al contemplarlo seremos transformados a su imagen, y nuestro carácter llegará a ser semejante al suyo. Deberíamos regocijarnos de que el juicio haya sido dado al Hijo, quien, gracias a su humanidad, pudo familiarizarse con todas las dificultades que acosan al ser humano.
En la medida que aprendamos en la escuela de Cristo, y al ir asimilando su espíritu y su mente, seremos santificados y llegaremos a ser partícipes de la naturaleza divina. "Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor" (2 Cor. 3:18). Es imposible que uno cambie como resultado de sus propias facultades y esfuerzo. Sólo por el Consolador. el Espíritu Santo, que Jesús prometió enviar al mundo, puede producirse la transformación del carácter a la imagen de Cristo; y al lograrse este cambio, como en un espejo reflejaremos la gloria del Señor.
La persona que observa el carácter del que contempla a Jesús ve la misma semejanza como si estuviera viéndolo a él en un espejo. ímperceptiblemente para nosotros, nuestra manera de ser y actuar diariamente es transformada a la imagen del amoroso carácter de Cristo. De este modo es como crecemos en Jesús e inconscientemente reflejamos su carácter. Los cristianos profesos se mantienen muy cerca de los niveles más bajos de la tierra. Sus ojos están acostumbrados a mirar sólo cosas comunes, y sus mentes a reflexionar en lo que los ojos se habitúan a contemplar. Generalmente su experiencia religiosa es superficial e insatisfactoria, y sus palabras son livianas y sin valor. ¿Cómo pueden en esas condiciones reflejar la imagen de Cristo? ¿Cómo podrán difundir los brillantes rayos del Sol de Justicia en los lugares oscuros de la tierra? Ser cristiano es ser semejante a Cristo. Review and Herald, 28 de abril de 1891. 66
lunes, 22 de febrero de 2021
23. DESCANSO EN ÉL. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
domingo, 21 de febrero de 2021
22. COMPLETOS EN ÉL. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
sábado, 20 de febrero de 2021
21. CONTÉMPLALO A ÉL. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
domingo, 28 de junio de 2020
20. PERMANECER EN ÉL. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
Sus afectos por él aumentan, tiene hambre y sed de su justicia, y, al contemplar a Cristo,
es transformado de gloria en gloria y de un carácter a otro mejor, hasta ser más
y más semejante al Maestro.
domingo, 12 de abril de 2020
19. CON LA MENTE DE CRISTO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
Fue así como los que han sido notables por sus logros, aprendieron las más preciosas lecciones del ejemplo de quienes el mundo considera ignorantes. Sin embargo, éstos podrían haber tenido una visión más profunda si hubiesen obtenido niveles más altos de conocimiento en la enseñanza formal y también en la escuela de Cristo.
Review and Herald, 19 de julio de 1887. 61
18. UN CARÁCTER SEMEJANTE A CRISTO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
lunes, 30 de marzo de 2020
17. LIMPIANDO LA CASA. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
Review and Herald, 24 de junio de 1884. 59
16. ORGULLO QUEBRANTADO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
sábado, 28 de marzo de 2020
15. SOMETER AL TEMPERAMENTO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
Muestre por la buena conducta sus obras en sabia
mansedumbre. (Santiago 3: 13).
El apóstol dice que es de más valor que el oro,
y que las perlas o el más costoso ropaje.
Mientras los atavíos exteriores hermosean únicamente a los cuerpos mortales, la mansedumbre es un ornamento que, además de embellecer, conecta a la persona finita con Dios, que es infinito.
Este es el adorno que Dios escogió para sí. El que engalana los, cielos con la luz, por el mismo Espíritu prometió "hermosear a los humildes con la salvación" (Sal. 149: 4). Los ángeles celestiales registrarán como los mejores ataviados a quienes confían en el Señor Jesucristo y caminan con él en mansedumbre y humildad de mente. Review and Herald, 18 de enero de 1881. 57 Recibiréis Poder (EGW).
miércoles, 25 de marzo de 2020
14. TRANSFORMACIÓN DE LOS GUSTOS. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
lunes, 23 de marzo de 2020
13. TRANSFORMACIÓN DEL PENSAMIENTO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
12. CRUCIFIXIÓN DEL YO. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
martes, 17 de marzo de 2020
11. UNA MENTE RENOVADA. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
10. SANTIFICACIÓN DE LOS LABIOS. II. TRANSFORMADOS POR EL ESPÍRITU.
intermedio de las palabras de ellos.
Los discípulos recibieron el privilegio de saber que desde ese momento eran uno con el Señor. Deberían apreciar sus principios, y ser controlados por su Palabra. Lo que dijeran procedería de un corazón renovado y sería expresado por labios santificados. Dejarían de ser egoístas; Cristo viviría y hablaría por su intermedio. Les dio la gloria que tuvo con el Padre, para que ellos y él pudieran ser unos con Dios. En las cortes celestiales el Señor Jesús es nuestro gran Sumo Sacerdote y nuestro Abogado. Los adoradores no aprecian la solemne posición en la cual nos encontramos respecto a él. Para nuestro bien presente y futuro necesitamos comprender esta relación. Si somos hijos suyos, estaremos unidos unos a otros, y vinculados a la fraternidad cristiana.
Al estar ligados por el mismo vínculo sagrado que une a los que son lavados en la sangre del Cordero, nos amaremos unos a otros del mismo modo como él nos amó. Unidos a Dios en Cristo, hemos de vivir como hermanos. Gracias a Dios contamos con un gran Sumo Sacerdote que ascendió a los cielos: Jesús, el Hijo de Dios. Cristo no entró a lugares santos hechos por mano del hombre, sino en la misma morada de Dios para comparecer ante él por nosotros. En virtud de su propia sangre ocupó los lugares celestiales una vez para siempre para obtener eterna redención para los suyos. General Conference Bulletin, 1º de octubre de 1899. 52



















