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domingo, 26 de mayo de 2019

04. ¿SEÑALES DE SU VENIDA O MOVIMIENTOS DE PLACAS SOLAMENTE?


¿Qué actitud tomas, o que haces? 
¿Cuándo la tierra empieza a temblar
 y no parece detenerse como hoy?

Mucha gente noctambula. Entró en pánico. Cuando la tierra empezó a temblar como a las 2.49 am. Gritos, llanto; mezclados con nerviosismo. Me desperté. Y no entendía que pasaba. Cuando el movimiento iba terminando en los últimos segundos del minuto de duración de grado 7.2.

¿Qué reflexión te da, cuando pasas esa experiencia tan traumática? ¿Miras a los lados o miras al cielo y piensas en Dios?

“Cuando están en dificultad, los filósofos y los hombres de ciencia procuran satisfacer su mente sin apelar a Dios. Ventilan su filosofía acerca de los cielos y de la tierra, explicando plagas, pestilencias, epidemias, TERREMOTOS y hambres, por sus supuestas ciencias. 
Las cuestiones relativas a la creación y la providencia procuran resolverlas diciendo: Es la ley de la naturaleza”. CM 426


LA SEGUNDA VENIDA
Nuestro Salvador ha de volver. Antes de despedirse de sus discípulos y de salir de este mundo, les dejó la promesa de su regreso. 
“¡No se turbe vuestro corazón!” dijo:
 “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; ... voy a prepararos el lugar. Y si yo fuere y os preparare el lugar, vendré otra vez, y os recibiré conmigo; para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”
 Juan 14:1-3. 

No los dejó en la duda respecto del modo en que efectuaría su venida. “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria; y delante de él serán juntadas todas las naciones.” Mateo 25:31, 32. 

Con mucho cuidado los puso en guardia contra el engaño: 
“Si, pues, os dijeren: ¡He aquí, en el desierto está! no salgáis: O: ¡He aquí, en los aposentos! no lo creáis. Porque como el relámpago sale del oriente y se ve lucir hasta el occidente, así será la venida del Hijo del hombre.” Mateo 24:26, 27. 

ESTE AVISO ES TAMBIEN PARA NOSOTROS.
Hoy hay falsos maestros que dicen: “¡He aquí en el desierto está!” y miles han salido al desierto, esperando encontrar a Cristo.
Y miles también que pretenden tener comunicación con los espíritus de los muertos afirman: “¡He aquí, en los aposentos está!” Esto es precisamente lo que dice el espiritismo. 
Pero Cristo dice: “No lo creáis. Porque como el relámpago sale del oriente, y se ve lucir hasta el occidente, así será la venida del Hijo del hombre.” 

Al ascender Cristo a los cielos los ángeles declararon a los discípulos: “Este mismo Jesús que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá del mismo modo que le habéis visto ir al cielo.” 
Hechos 1:11. 
Ascendió corporalmente, y ellos le vieron cuando los dejó y fue recibido en la nube. Volverá en una gran nube blanca, y “todo ojo le verá.” Apocalipsis 1:7. 

El día exacto y la hora de su venida no han sido revelados. 
Cristo dijo a sus discípulos que él mismo no podía decirles el día o la hora de su segunda aparición. Pero citó algunos acontecimientos mediante los cuales podrían saber cuándo se acercará su venida. 
“Habrá señales-dijo-en el sol, y en la luna, y en las estrellas.” 
Lucas 21:25. 
Y aun se expresa más claramente al decir: 
“El sol se obscurecerá, y la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo.” Mateo 24:29. 

“Sobre la tierra,” dijo, habrá “angustia de naciones, en perplejidad, a causa de los bramidos del mar y la agitación de las ondas; desfalleciendo los hombres de temor, y en expectativa de las cosas que han de venir sobre la tierra habitada.” Lucas 21:25, 26. 
“Y verán al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y grande gloria. Y enviará sus ángeles con grande estruendo de trompeta, los cuales juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro.” Mateo 24:30, 31. 

El Salvador agregó: “De la higuera, pues, aprended la semejanza: Cuando su rama ya se enternece, y hace brotar las hojas, sabéis que el verano está cerca: así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que él está cerca, a las puertas.” Mateo 24:32, 33. 

Cristo dió estas señales de su venida para que sepamos cuándo está cerca, a las puertas mismas. Cuando los árboles echan hojas en la primavera, sabemos que el verano está cerca. Pues bien, con no menos seguridad sabremos que la segunda venida de Cristo está cercana, cuando las señales aparezcan en el sol, en la luna y en las estrellas. 

EN APOCALIPSIS 6:12-17, ES MÁS COMPLETO, ESTA VISIÓN CELESTIAL DE SU VENIDA. 
12 Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre;13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.
14 Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar.
15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 
17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie? 


ESTA SEÑAL del tiempo del fin se dio inicio; el 1 de noviembre de 1755. Su epicentro fue en Lisboa- Portugal.  Conocido en la historia como EL GRAN TERREMOTO DE LISBOA. 

“Estas señales se vieron antes de principios del siglo XIX. En cumplimiento de esta profecía, en 1755 se sintió el más espantoso terremoto que se haya registrado. Aunque generalmente se lo llama el terremoto de Lisboa, se extendió por la mayor parte de Europa, África y América. Se sintió en Groenlandia en las Antillas, en la isla de Madera, en Noruega, en Suecia, en Gran Bretaña e Irlanda. Abarcó por lo menos diez millones de kilómetros cuadrados. La conmoción fue casi tan violenta en África como en Europa. Gran parte de Argel fue destruida; y a corta distancia de Marruecos, un pueblo de ocho a diez mil habitantes desapareció en el abismo. Una ola formidable barrió las costas de España y África, sumergiendo ciudades y causando inmensa desolación”. 

Fue en España y Portugal donde la sacudida alcanzó su mayor violencia. Se dice que en Cádiz, la oleada llegó a sesenta pies de altura. Algunas de las montañas “más importantes de Portugal fueron sacudidas hasta sus cimientos y algunas de ellas se abrieron en sus cumbres, que quedaron partidas de un modo asombroso, en tanto que trozos enormes se desprendieron sobre los valles adyacentes. Se dice que de esas montañas salieron llamaradas de fuego”. 
Sir Charles Lyell, Principles of Geology, 495.

En Lisboa “se oyó bajo la tierra un ruido de trueno, e inmediatamente después una violenta sacudida derribó la mayor parte de la ciudad. En unos seis minutos murieron sesenta mil personas. El mar se retiró primero y dejó seca la barra, luego volvió en una ola que se elevaba hasta cincuenta pies sobre su nivel ordinario”. “Entre los sucesos extraordinarios ocurridos en Lisboa durante la catástrofe, se cuenta la sumersión del nuevo malecón, construído completamente de mármol y con ingente gasto. Un gran gentío se había reunido allí en busca de un sitio fuera del alcance del derrumbe general; pero de pronto el muelle se hundió con todo el gentío que lo llenaba, y ni uno de los cadáveres salió jamás a la superficie” (ibíd.).

“La sacudida” del terremoto “fue seguida instantáneamente del hundimiento de todas las iglesias y conventos, de casi todos los grandes edificios públicos y más de la cuarta parte de las casas. Unas horas después estallaron en diferentes barrios incendios que se propagaron con tal violencia durante casi tres días que la ciudad quedó completamente destruida. El terremoto sobrevino en un día de fiesta en que las iglesias y conventos estaban llenos de gente, 
y escaparon muy pocas personas” 
(Encyclopaedia Americana, art. Lisboa, nota, ed. 1831).

 “El TERROR del pueblo era indescriptible. Nadie lloraba; el siniestro superaba la capacidad de derramar lágrimas. Todos corrían de un lado a otro, delirantes de horror y espanto, golpeándose la cara y el pecho, gritando: ‘¡Misericordia! ¡Llegó el fin del mundo!’ Las madres se olvidaban de sus hijos y corrían de un lado a otro llevando crucifijos. Desgraciadamente, muchos corrieron a refugiarse en las iglesias; pero en vano se expuso el sacramento; en vano aquella pobre gente abrazaba los altares; imágenes, sacerdotes y feligreses fueron envueltos en la misma ruina”. Se calcula que noventa mil personas perdieron la vida en aquel aciago día.  CS 306 EGW


*Luego Las otras señales han aparecido. 
EL 19 DE MAYO DE 1780, 
EL SOL SE OBSCURECIÓ. 
Aquel día se conoce en la historia como “el día obscuro.” En la parte oriental de la América del Norte, fue tan grande la obscuridad que en muchos sitios hubo que prender luz a mediodía. Hasta después de medianoche, la luna, a pesar de estar llena, no dió luz alguna. 
Muchos creyeron que había llegado el día del juicio. No pudo darse más razón satisfactoria de tan extraordinaria obscuridad que la que encontramos en las palabras de Cristo. 
El obscurecimiento del sol y de la luna fué una señal de la venida 
de Cristo. 


*EL 13 DE NOVIEMBRE DE 1833, observóse una LLUVIA DE ESTRELLAS como nunca se había visto hasta entonces. Miles de personas volvieron a creer que el día del juicio había llegado. 

DESDE ENTONCES se han multiplicado las señales: terremotos, maremotos, tempestades, pestilencias y hambres, destrucciones por fuego y agua. Todo esto, y “la angustia de naciones en perplejidad,” 
¡DECLARAN QUE LA VENIDA DEL SEÑOR ESTÁ CERCA!

De los que contemplan estas señales dice Cristo: “No pasará esta generación, hasta que todo esto sea hecho. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” Mateo 24:34, 35. 

“El Señor mismo descenderá del cielo con mandato soberano, con la voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero; luego, nosotros los vivientes, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos a las nubes, al encuentro del Señor, en el aire; y así estaremos siempre con el Señor. Consolaos pues los unos a los otros con estas palabras.” 1 Tesalonicenses 4:16-18. 

Cristo viene, viene en las nubes y con grande gloria. Una muchedumbre de ángeles resplandecientes le servirá. Vendrá para resucitar a los muertos y para transformar a los santos que estén vivos y darles gloria. 

Vendrá para dar honra a los que le hayan amado y que hayan guardado sus mandamientos, y los llevará consigo. No se ha olvidado de ellos ni de su promesa. 

Ha de reanudarse la cadena de la familia. Cuando pensamos en nuestros amados que han muerto, pensamos también en la mañana en que la trompeta de Dios ha de resonar, y en que “los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos mudados.” 1 Corintios 15:52. 

Ese tiempo está cerca. Aún un poco más, y veremos al Rey en su belleza. Aún un poco más, y él enjugará toda lágrima de nuestros ojos. Aún un poco más, y nos presentará “irreprensibles delante de la presencia de su gloria con gozo extremado.” Judas 24. 
Por lo tanto, al darnos él las señales de su venida, dijo: “Mas en comenzando a suceder estas cosas, erguíos y alzad vuestras cabezas; porque vuestra redención se va acercando.” Lucas 21:28. CNS EGW

Lo más trascendente de esta reflexión es: ¿Qué harás al respecto?  ¿empezarás a pensar en serio y oír la voz de Dios, que habla a tu conciencia?
O seguirás arrullándote en la seguridad de que todo está bien.
 ¿Y solo es el ajuste de placas? 
Es tiempo de que reflexiones y decidas. Porque ante tu decisión, no hay marcha atrás. Dios te ilumine con su Espíritu. Amen.  Ministerio Hno. Pio

sábado, 26 de enero de 2019

03. LA IMPORTANCIA DE LEVÍTICO 16 EN LA SALVACIÓN


Levítico 16 es uno de los grandes capítulos de la Biblia. En él se revela en forma impresionante y hermosa el plan de salvación. 
 En sus 34 versículos están escondidas algunas de las cosas recónditas de Dios. 

 La profundidad de significado que se revela en las ceremonias descritas revela un autor divino. La mente debe esforzarse a lo sumo para llegar a comprender sus enseñanzas.

 Algunos de los hombres de antaño sabían más acerca de Dios y de la salvación que muchos sabios de hoy. 

 De Moisés, Cristo dijo: "De mí escribió" (Juan 5: 46). Lo que Moisés escribió era tan claro que por lo escrito Felipe y Natanael pudieron reconocer al Mesías cuando lo vieron (Juan 1: 45).

 Pablo afirmó que no predicaba "nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder: Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos" (Hech. 26: 22, 23). CBA

lunes, 29 de octubre de 2018

02. HALLOWEEN: ¡NO TENGAS MIEDO! ¡TEN MUCHO MIEDO!


Al otro lado de la calle donde me alojo en Boston, un esqueleto está tratando de trepar por una ventana abierta del segundo piso. 
Otros dos esqueletos están subiendo al porche. Una peluca de color castaño llamativo parece sugerir que uno de los esqueletos es una mujer. Ella y su amiga parecen estar intentando acceder a la casa tomando una ruta más directa a través de la puerta principal. El porche de la casa está adornado con enormes telas de araña. Los fantasmas decoran la escena. Por la noche, dos ojos brillantes y brillantes miran por las ventanas. Tienes la idea, Es Halloween. 

Más arriba en la calle, un cráneo gigante adorna la puerta de entrada a otra residencia. Un pequeño cementerio de imitación contiene lápidas que dicen "Descansa en pedazos", "Estaré de regreso" y "Ven, únete a mí". A pocas cuadras de distancia, una familia tiene lo que el letrero llama una "Fiesta de Zombies" que se desarrolla en su patio delantero. Varios esqueletos parecen estar saliendo del suelo. Un par de cuadras más es la pantalla de Halloween más increíble que he presenciado. El patio delantero es un verdadero bosque de parafernalia de Halloween, y la casa está decorada como nunca he visto. 

Las voces llaman desde algún lugar en medio de un caos, invitaciones para unirse al difunto y "tener mucho miedo". Pero todo es divertido, ¿verdad? Los niños de todas las edades disfrutan disfrazarse con disfraces, y algunos disfraces de Halloween son divertidos y creativos. Truco o trato es una tradición estadounidense largamente establecida y muy querida. Feliz Halloween, ¿verdad? 


Incorrecto. La "diversión inofensiva" que Halloween representa para muchas personas se basa en una mentira y existe para perpetuar una mentira. La diversión no es realmente el punto de Halloween. Halloween es una celebración del espiritismo, la creencia de que los espíritus de los muertos sobreviven a la muerte corporal y se comunican o incluso se burlan de los vivos. ¡De miedo! 

Pero el hecho es que Halloween es todo un ladrido y no un bocado. Halloween se deleita con la idea de que los muertos vuelven a la vida, que los muertos acosan a las casas y que, inmediatamente después de la muerte, hay vida en otro reino.

 La verdad es que esa no es la verdad. No hay una sola razón para tener miedo en Halloween. ¿Por qué? Porque la última persona que puede molestarlo, asustarlo o atormentarlo es una persona muerta. 


La Biblia es clara acerca de esto. Al escribir en el libro de Eclesiastés, Salomón declaró: "Porque los vivos saben que morirán, pero los muertos no saben nada". 9:5.

Lejos de estar interesados en trepar por la ventana del piso de arriba, los muertos no son conscientes de nada

No, los muertos no están en el cielo alabando a Dios. La Biblia es inequívoca en ese punto. "Los muertos no alaban al Señor, ni a ninguno de los que descienden al silencio".  Sal. 115:17.

Pablo enseñó a los muertos a dormir 
(véase 1 Corintios 15: 51-55, 
1 Tesalonicenses 4: 13-18) y lo hizo claramente. 

Los que enseñan que los humanos poseen un alma inmortal o un alma que sobrevive a la muerte corporal, deben su sistema de creencias más a Platón que a la Biblia. 

La historia de la creación enseña, una vez más, claramente, que a los seres humanos no se les dio un alma, sino que Adán fue creado como "un alma viviente" (Génesis 2: 7, KJV).

 Sin un alma que sobreviva a la muerte corporal, nos queda concluir que los muertos, que no alaban al Señor y que no saben “nada”, 
No están merodeando por los vecindarios o los cementerios, ni intentan trepar por las ventanas del segundo piso. Víspera de Todos los Santos. Ellos estan dormidos 

¿Debería una persona temer a los muertos, a los fantasmas y a los ghouls? No.
 No en lo más mínimo. Vampiros? No claro que no. Zombies? No. ¿Las cosas que van chocando en la noche? Eso depende de lo que sean esas "cosas". Pero puedes estar seguro de que no son los espíritus de los muertos. 

Jesús mismo dejó salir todo el aire del globo de Halloween cuando habló a sus discípulos acerca de su amigo Lázaro. Jesús dijo: "Nuestro amigo Lázaro duerme, pero yo voy para que lo despierte". Los discípulos estaban confundidos por esto, "Entonces Jesús les dijo claramente:" Lázaro está muerto "" (Juan 11:11–14).

 La Biblia es consistente. Los muertos duermen hasta el día de la resurrección. Recuerde las palabras de Jesús: "Lo levantaré en el último día" (Juan 6:44). Jesús dejó en claro que los justos serán "recompensados en la resurrección de los justos" (Lucas 14:14). Si alguien sobreviviera a la muerte corporal y se fuera inmediatamente al cielo, sería "recompensado" mucho antes de "la resurrección de los justos". 

HALLOWEEN es un tigre sin dientes, y existe para perpetuar una de las mentiras más grandes de Satanás: la mentira de que los muertos no están realmente muertos. 

Es una mentira que está preparando a la gente para un engaño masivo antes del regreso de Jesús. Como Halloween viene y se va por otro año, tenga en cuenta lo que la Biblia enseña acerca de la muerte. 

La clave de la vida más allá de esta vida es Jesús, "la resurrección y la vida" (Juan 11:25). Sin Jesús, nadie sale de la tumba. Con Jesús, "los muertos en Cristo resucitarán" (1 Tesalonicenses 4:16). Nuestra esperanza de vida después de esta vida es la fe en él. Y eso no es nada de lo que tener miedo! 
John Bradshaw    MHP

domingo, 27 de mayo de 2018

01. ¿QUÉ ES OBEDIENCIA O DESOBEDIENCIA?


8 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. 19 Porque, así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. Rom. 5.

OBEDIENCIA. Gr. hupako'. La idea de esta palabra es "sumisión a lo que se oye". Hay un contraste entre este vocablo y parakoé, que corresponde a "desobediencia", "oír mal", o "rehusar oír" (ver el comentario de "desobediencia"). En cuanto a la obediencia de Cristo, ver com. vers. 18. 

 DESOBEDIENCIA. Gr. parako', literalmente "oír mal". Aparece sólo tres veces en el NT (2 Cor. 10: 6; Heb. 2: 2). El verbo "desobedecer" (parakóuÇ) está en Mat. 18: 17, y se ha traducido como "si no oyere". El descuido implícito en esta palabra podría referirse al primer paso en la caída de Adán. CBA MHP