sábado, 4 de septiembre de 2021

04. “JOSÉ” IX. FORTALECIDOS POR EL ESPÍRITU.

Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación. Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto. (Génesis 45:7,8).

Fue el plan de Dios que por medio de José fuera introducida entre los egipcios la religión de la Biblia. Este fiel testigo debía representar a Cristo en la corte de los reyes. En su juventud, Dios se comunicó con José a través de sueños, dándole un indicio del alto cargo al que sería llamado a servir. Para evitar su cumplimiento, sus hermanos lo vendieron como esclavo; pero su acción cruel dio como resultado el hecho preciso que sus sueños habían predicho.

Los que buscan torcer el propósito divino y oponerse a su voluntad, pueden parecer prosperar durante un tiempo; pero Dios está obrando para cumplirlo. El, a su debido tiempo, manifestará quién es el gobernante de los cielos y de la tierra.

José consideró como la mayor calamidad que podría haberle ocurrido el ser vendido en Egipto; pero entonces vio la necesidad de confiar en Dios como nunca lo había hecho cuando estaba protegido por el amor de su padre. José llevó a Dios consigo a Egipto, y este hecho quedó de manifiesto por su comportamiento alegre, a pesar de su tristeza. Como el arca del Señor trajo descanso y prosperidad a Israel, así también este joven temeroso y amante de Dios fue una bendición en Egipto. Este hecho se hizo patente de una manera tan señalada que Potifar, en cuya casa servía, atribuyó todas sus bendiciones a este esclavo que había comprado, y lo convirtió más en un hijo que en un siervo. Es el propósito de Dios que los que le aman y honran también sean honrados, y que la gloria que se le da a Dios a través de ellos, se refleje sobre éstos mismos.

El carácter de José no cambió cuando fue exaltado a una posición de confianza. Fue destacado en ella para que su virtud brillara con una luz distintiva de buenas obras. La bendición de Dios descansó sobre él en la casa y en el campo. Todas las responsabilidades de la casa de Potifar fueron puestas sobre él. En todo manifestó una integridad inmutable, porque amaba y temía a Dios.- The Youth's Instructor, 11 de marzo de 1897. 259

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLvgp0opDuRFzZ_A1Yl5Cue5fxawAPGjut


viernes, 3 de septiembre de 2021

03. “ABRAHÁN” IX. FORTALECIDOS POR EL ESPÍRITU.

Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande... Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar.  Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia. (Génesis 15:1,5,6).

El Señor llamó a Abrahán para que fuera un canal de luz y de bendición y tuviera una influencia creciente, y para que Dios pudiera tener un pueblo sobre la tierra. Abrahán debía estar en el mundo para reflejar el carácter de Jesús. Cuando recibió el llamamiento divino, no era una persona de renombre, tampoco un legislador, ni un conquistador. Era un sencillo pastor que habitaba en tiendas, pero que empleaba a una gran cantidad de trabajadores para llevar a cabo su humilde labor. El honor que recibió fue por causa de su fidelidad a Dios, su estricta integridad y su trato justo.

El Señor dijo de él: "¿Encubriré yo a Abrahán lo que voy a hacer, habiendo de ser Abrahán una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abrahán lo que ha hablado acerca de él" (Gén. 18:17-19).

La vida abnegada de Abrahán lo convirtió verdaderamente en un "espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres" (1 Cor. 4:9). Y el Señor declaró que bendeciría a los que bendijeran a Abrahán, y que castigaría a los que le hicieran daño o lo maltrataran. Mediante la experiencia religiosa de Abrahán se ha comunicado a miles un correcto conocimiento de Jehová; y su luz todavía emite rayos a lo largo del camino de los que practican la piedad, la fe, la devoción y la obediencia del patriarca.

Abrahán tenía un conocimiento de Cristo; porque el Señor lo había iluminado con respecto al Redentor del mundo. Y él hizo saber a su familia y a sus hijos que las ofrendas del sacrificio prefiguraban a Jesús, el Cordero de Dios, que iba a ser sacrificado por los pecados del mundo. Es así como reunió conversos que creían en el único Dios vivo y verdadero.- The Youth's Instructor, 4 de marzo de 1897. 258

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLvgp0opDuRFzZ_A1Yl5Cue5fxawAPGjut