jueves, 4 de noviembre de 2021

04. “UNA CONCESIÓN ESPECIAL DE GRACIA ESPIRITUAL” XI. LLENOS DEL ESPÍRITU.

Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. (Hechos 2:41,42.)

Es cierto que en el tiempo del fin, cuando la obra de Dios en la tierra esté por terminar, los fervientes esfuerzos realizados por los consagrados creyentes bajo la dirección del Espíritu Santo irán acompañados por manifestaciones especiales del favor divino. Bajo la figura de la lluvia temprana y tardía que cae en los países orientales en el tiempo de la siembra y la cosecha, los profetas hebreos predijeron el derramamiento de la gracia espiritual en una medida extraordinaria sobre la iglesia de Dios. El derramamiento del Espíritu en los días de los apóstoles fue el comienzo de la lluvia temprana, y gloriosos fueron los resultados. Hasta el fin del tiempo, la presencia del Espíritu ha de morar con la verdadera iglesia.

Pero cerca del fin de la siega de la tierra, se promete una concesión especial de gracia espiritual, para preparar a la iglesia para la venida del Hijo del Hombre.

 Este derramamiento del Espíritu se compara con la caída de la lluvia tardía; y los cristianos han de elevar sus peticiones al Señor de la mies "en la estación tardía" en procura de este poder adicional.  En respuesta, "Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante" (Zac. 10:1). "Hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía" (Joel 2: 23).

A menos que los miembros de la iglesia de Dios tengan hoy una relación viva con la Fuente de todo crecimiento espiritual, no estarán listos para el tiempo de la siega. A menos que mantengan sus lámparas preparadas y ardiendo, no recibirán gracia adicional en tiempo de necesidad especial. -HAp 45. 320

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLvgp0opDuRFwjWa2SHI3SNHhSGZU_y_aG


miércoles, 3 de noviembre de 2021

03. “UN NUEVO PENTECOSTÉS” XI. LLENOS DEL ESPÍRITU.

Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. (Hechos 6:7).

Como los discípulos, que llenos del poder del Espíritu salieron a proclamar el evangelio, así los siervos de Dios han de salir hoy. Hemos de realizar la obra del Señor llenos del desinteresado espíritu de dar el mensaje de misericordia a los que están en la oscuridad del error y la incredulidad. Tenemos que realizar nuestra parte en cooperación con él; también actuará sobre los corazones de los incrédulos para desarrollar su obra en las regiones distantes. Muchos ya están recibiendo el Espíritu Santo, que despejará el camino bloqueado por la indiferencia descuidada.

¿Por qué se ha registrado la obra de los discípulos, trabajando con santo celo, animados y vitalizados por el Espíritu Santo, si no es para que hoy el pueblo del Señor obtenga inspiración para trabajar fervorosamente por él? Lo que el Señor hizo por su iglesia en ese entonces, es igualmente esencial que hoy lo haga por su pueblo. En la actualidad, cada miembro de iglesia ha de hacer lo mismo que realizaron los apóstoles. Y tenemos que trabajar con tanto o más fervor, para ser bendecidos con una mayor medida del Espíritu Santo, puesto que el crecimiento de la maldad requiere un llamado más decidido al arrepentimiento.

Aquel sobre quien brilla la luz de la verdad presente debe ser conmovido a compasión en favor de los que están en la oscuridad. Cada creyente ha de reflejar la luz en rayos claros y definidos. Hoy el Señor espera realizar una obra similar a la que hizo mediante sus mensajeros delegados después del día de Pentecostés. Cuando el fin de todas las cosas está cerca, el celo de la iglesia actual ¿no debería exceder al de la iglesia primitiva? El fervor por la gloria de Dios impulsó a los discípulos a dar testimonio de la verdad con gran poder. ¿No debería este mismo celo encender nuestros corazones con un anhelo de contar la historia del amor redentor de Cristo crucificado? ¿No debería revelarse con mayor magnitud el poder de Dios ahora, que en tiempos de los apóstoles? RH 13/01/1903. 319

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLvgp0opDuRFwjWa2SHI3SNHhSGZU_y_aG