martes, 2 de noviembre de 2021

02. “PROVISIÓN ILIMITADA DE ESPÍRITU MISIONERO” XI. LLENOS DEL ESPÍRITU.

Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. (Hechos 5:14,15).

Las últimas palabras de Cristo [a sus discípulos] fueron: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Mar. 16:15). Y extendiendo sus manos sobre ellos en actitud de bendición, ascendió al cielo rodeado por las huestes de ángeles celestiales que habían venido a escoltarlo en su camino hacia los portales de Dios. Esta misión convirtió a sus discípulos en agentes mediante los cuales el evangelio de las buenas nuevas había de llegar a todas las naciones. Esta fue la última voluntad y testamento de Cristo a sus seguidores que caminaron con él durante los años de su ministerio terrenal, y a los que creerían en él por medio de la palabra de ellos. Su primera obra en el cielo estuvo en armonía con el último encargo que hizo sobre la tierra. Les envió la promesa del Padre. El día del Pentecostés el Espíritu Santo fue derramado sobre los discípulos en oración, y ellos testificaron acerca de su origen adondequiera que iban.

El espíritu misionero fue derramado en provisión ilimitada, y los discípulos testificaron de un Salvador crucificado y resucitado, y convencieron al mundo de pecado, de justicia y del juicio venidero. Hicieron exactamente lo que el Señor levantado de la tumba les había indicado, y comenzaron a publicar el evangelio en Jerusalén, en el mismo lugar donde existían los prejuicios más profundos, y donde prevalecían las ideas más confusas con respecto al que había sido clavado en la cruz como un malhechor. Tres mil personas recibieron el mensaje y se convirtieron. No fueron intimidados por la persecución, la cárcel y la muerte; más bien continuaron hablando con todo denuedo las palabras de verdad, presentando a los judíos la obra, la misión y el ministerio de Cristo, su crucifixión, resurrección y ascensión; y cada día se añadían creyentes -hombres y mujeres- en el Señor.- Review and Herald, 6 de noviembre de 1894. 318

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLvgp0opDuRFwjWa2SHI3SNHhSGZU_y_aG


lunes, 1 de noviembre de 2021

01. “EL REAVIVAMIENTO DE PENTECOSTÉS” XI. LLENOS DEL ESPÍRITU.

Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón. (Hechos 5:12).

Cristo ha hecho provisión para que su iglesia sea un cuerpo transformado e iluminado con la luz del cielo, y para que esté en posesión de la gloria de Emanuel. Es su propósito que cada cristiano esté rodeado de una atmósfera espiritual de luz y paz. No hay límite para la utilidad de quien, poniendo a un lado el yo, deja actuar al Espíritu Santo en el corazón y vive una vida enteramente consagrada a Dios.

¿Cuál fue el resultado del derramamiento del Espíritu el día de Pentecostés? 

Las buenas nuevas de un Salvador resucitado fueron llevadas hasta lugares distantes del mundo habitado. Los corazones de los discípulos estaban sobrecargados con una benevolencia tan plena, tan profunda y de tan largo alcance, que los impulsó a ir hasta el fin de la tierra testificando: "Lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo" (Gál. 6:14). Al proclamar la verdad tal como es en Jesús, los corazones cedían al poder del mensaje. 

La iglesia veía grupos de conversos que se acercaban a ella desde todas direcciones. Los apóstatas eran reconvertidos. Los pecadores se unían con los cristianos en la búsqueda de la Perla de gran precio.

Los que habían sido los más crueles opositores del evangelio llegaron a ser sus adalides.  Se cumplió la profecía de que los débiles serán "como David", y la casa de David "como el ángel del Señor". Cada cristiano veía en su hermano la semejanza divina de amor y bondad. Un interés prevalecía. Un tema de emulación absorbía a todos los demás. La única ambición de los creyentes era revelar la semejanza del carácter de Cristo y trabajar para el engrandecimiento de su reino.

Noten que el Espíritu Santo fue derramado sobre los discípulos después de haber cesado las luchas por la posición más elevada. Al estar unánimes llegaron a la unidad perfecta. Todas las diferencias habían sido superadas. Después que el Espíritu les fue dado, el testimonio que se tenía de ellos era el mismo.

Review and Herald, 30 de abril de 1908. 317

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLvgp0opDuRFwjWa2SHI3SNHhSGZU_y_aG